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sábado, 17 de octubre de 2009

LAS VEGAS (2): ¡HAGAN JUEGO SEÑORES!

14-15 DE JUNIO DE 2009
Bueno, pues después de volver un ratito al hotel a descansar decidimos volver a la calle, esta vez a disfrutar/sufrir los neones y espectáculos que ofrece una ciudad como Las Vegas por la noche.
Si por el día ya habíamos flipado, la noche no se iba a quedar atrás. Cada hotel compite para ofrecer a los turistas un espectáculo más impactante. En la crónica anterior hablaba de algunos de los hoteles pero aún quedan muchos por nombrar. El Bellagio, del que ya he comentado, es famoso por sus espectáculos con las fuentes; el Mirage es famoso por tener un volcán que entra en erupción
y el Treasure Island por sus luchas entre los barcos de las chicas y los chicos. Por cierto, en el Mirage si os fijáis había un espectáculo de los Beatles y aproveché para tirarme esta fotito.
También está el París, y por supuesto no le falta la Torre Eiffel ni el globo de la Vuelta al Mundo en 80 días. Cuando hablaba del Caesar os decía que tenía fuentes italianas, y por supuesto no podía faltar la Fontana de Trevi. Hay otro hotel que se llama Venetian y os podéis imaginar ¿no? pues sí, aunque super cutre, ellos tienen sus canales con sus gondoleros en una charquita y la decoración es tipo palacio renacentista.

Teníamos que irnos a acostar prontito porque al día siguiente teníamos la esperada excursión al Gran Cañón.
A la vuelta del la excursión, como ya entenderéis, después de leer sobre el viaje de vuelta del Gran Cañón, no estaba muy "católica" que se dice. Decidimos dar una vueltecilla y recorrimos los casinos de tres o cuatro hoteles que aún no habíamos visto.
Conocimos un poco más nuestro hotel, que tenía un auténtico centro comercial en el interior y, cómo no, su capillita para casarse.Fuimos al Luxor y vimos sus esculturas egipcias.

Nos despedimos de New York, David por cierto aprovechó para montarse en la super montaña rusa. Era lunes y, casi olvido comentarlo, la ciudad seguía abarrotada y es alucinante como las calles (bueno la calle) se llena de tarjeteros haciendo un ruido horrible al mover los papeles que ofertan sexo, la chica que elijas estará en tu hotel en 20 minutos. El suelo del Strip está lleno de esas tarjetas. Luego, era curioso también ver a las familias con niños paseando por el interior de los casinos donde, no sólo se juega sino que también, se bebe alcohol y se fuma.

Bueno, no me pondré en plan puritana porque no soy yo quien para juzgar pero a veces hay cosas que no entiendo...
Ya se acercaban las últimas horas de nuestra estancia en la ciudad y aún no habíamos practicado lo que es el deporte local; el juego. Nos cambiamos y nos vamos al casino del hotel. A nuestra llegada nos habían regalado una copa. Me pido una margarita y la camarera me dice que sólo me la puede hacer "on the rocks"; es decir, con el hielo sin picar, puff, sabe a tequila una barbaridad! En fin, a por la tragaperras de cabeza porque lo que son las mesas no tengo ni idea de cómo funciona. Por cierto, ¿sabéis que a las 6-7 de la mañana ya hay gente apostando recién levantada? En fin, nos jugamos 5$ pero no estuvo mal porque nos retiramos con 7$ después de estar dándole un rato a los 7 y a los BAR (¿dónde están las cerezas, los melones y las campanitas?)
Por cierto, un saludo al rey ¡VIVA LAS VEGAS!
Nos despedimos también del Excalibur porque a la mañana siguiente se acababa nuestra visita a Las Vegas. ¿Sabéis cual es la frase de la ciudad? WHAT HAPPEN IN VEGAS STAY IN VEGAS (Lo que pasa en las Vegas se queda en las Vegas) asi que imaginad lo que la gente desvaría allí. Yo prometo que fui muy muy buena (demasiado diría yo)

HASTA PRONTO AMIG@S

LAS VEGAS (1): ¡HAGAN JUEGO SEÑORES!

14 DE JUNIO DE 2009

Ha llegado la hora de dejar Salt Lake City, madrugón porque a las 8:30 tenemos que dejar el coche. Duchita y desayuno rápido y al aeropuerto. El vuelo sale puntual con destino a Las Vegas. Mirad el paisaje que se veia desde el avion al sobrevolar Salt Lake y cómo, poco a poco, se va convirtiendo en este otro al irnos acercando a Las Vegas.


El trayecto se hace muy corto; se suponía que el vuelo tenía que durar hora y media pero en poco más de una hora estábamos aterrizando en el Mc Carran, el aeropuerto de Las Vegas. Muy fuerte, el aeropuerto ya está plagadito de slots (lo que vienen siendo en España las tragaperras, vamos). El caso es que decidimos coger un shuttle con GrayLine (la misma compañía que opera en Nueva Orleans) para llegar al hotel. Madre mía qué impresión. Pedazo de recinto. Era un castillito como de Disneyland con dos mamotretos a los lados. Un casino con más de 2500 tragaperras. Se llama Excalibur. La llegada ya fue triunfal; las grandes colas para hacer el registro, ríete de las colas del aeropuerto (y no estoy haciendo bromas). Había como 15 ó 20 ventanillas. Asi que cuando finalmente nos tocó nos aseguramos de hacer también la salida para no tener que esperar la misma cola con la presión de tener que coger un vuelo. Para que os hagáis una idea de las dimensiones del hotel, cuando nos dieron las llaves de la habitación también nos dieron un plano del mismo. Nos toca en la torre 1, habitación 1258, eso significa segunda planta. Parece ser, me dice la recepcionista, que ese es el castigo por ser fumadora, las habitaciones donde se puede fumar son las que están en los pisos inferiores. Lo bueno es que, aunque nos dicen que la entrada al hotel es a partir de las 2, antes de las 12 ya estamos en la habitación. Bueno, como el hotel se llama Excalibur pues toda la decoración es tipo corte del rey Arturo, mirad unos detalles del cuarto. No me digáis que no es casposito.
Decidimos dar una vueltecilla por Las Vegas Boulevard y su famoso Strip. Es impresionante el sistemaje que tienen montado. Junto a nuestro hotel está el Luxor que es una pirámide de cristal, el New York que es Manhattan en pequeño con Empire State, estatua de la libertad y puente de Brooklyn incluido; el MGM (Metro Golding Mayer) con su león y todo, etc.
El Bellagio es un hotelazo de lujo que no veas, allí se filmó Ocean Eleven (la peli con George Clooney, Brat Pitt,...).

Tiene unos jardines impresionantes en una especie de invernadero que van modificando.

También está el Caesar Palace, otro hotelazo inspirado en la antigua Roma y no le falta ni el David de Miguel Angel
ni un interior que está inspirado en las calles italianas, con sus terrazas y fuentes.

Vi una joyeria de Chopard y quise hacer un guiño a nuestra queridísima Anita Obregón (de la que ella es imagen) aunque, claro, una no iba vestida para la ocasión.

Ahora mismo continúo con la noche de las Vegas, que tampoco tiene desperdicio.
HASTA AHORA AMIG@S!